lunes, 19 de octubre de 2015

CÓMO EMPEZAR UN RELATO (Contiene fragmentos del relato "Nunca el silencio habló tanto")

Hay varias formas pero sólo una es la importante, “sorprender al lector desde la primera línea”, “cogerle por el cuello y no soltarle”, o mejor dicho "sostenerle en un abrazo". 


Mujer con niño (Francisco Mir Belenguer)
Es que es tan importante ese detalle que les diré a los escritores de guión cinematográfico, ¡ojo, ojo y ojo!. Si la lectura de un guión no engancha en las diez primeras hojas, o lo que es lo mismo, en los diez primeros minutos -una hoja equivale a un minuto-, el guión se descarta.

¿Por qué he mezclado aquí el cine?
Porque un escritor ha de atreverse con todo, aunque eso no quiere decir que no se sienta más cómodo en un género que en otro.

Conforme a la información que he recogido de Silvia Adela Kohan, ella apunta varias formas de iniciar un relato, y aquí las voy a utilizar tomando como ejemplo el relato Nunca el silencio habló tanto:

1) Con una particularidad del personaje, que puede ser por su forma de actuar o por su aspecto.

Nely sabía a lo que se exponía, pero aquel fluir de sus dedos transmitiendo seguridad a los niños de la escuela, fue un reto que jamás olvidará. Agradeció enfrentarse a todo para alcanzar maestría por comunicarse con los privados de sonido, y cuando llegó  el momento difícil de hacerlos salir por la escalera de incendios, bajando disciplinadamente, todos, pendientes de sus dedos, se sintieron protegidos. Nunca el silencio habló tanto.

2) Desde un hecho general para ir, poco a poco, a una vida particular.

Había ingresado en el cuerpo de maestros tras varios meses de exhausta preparación. Dudaba si el destino se lo concederían de inmediato o tardarían un tiempo, como suele ocurrir; sin embargo, antes de lo que imaginara le llegó la cita de ingreso. Una gran excitación se apoderó de ella. ¡Tenía tanto que hacer! Debía despedirse de mucha gente, revisar bien el equipaje, acumular sus libros más necesarios…”no sé si podré con todo”, se dijo. Cuando al fin se halló en su lugar de destino no lo podía creer, tantos años de estudio, tantas barreras por salvar, tantas ilusiones puestas en el nuevo proyecto que ahora se levantaba ante sus ojos, tantas criaturas a las que dedicar todo el tiempo que le fuera permitido. Nely, desde pequeña, deseó atender a los niños del silencio después de haber perdido a su hermana con la que nunca pudo hablar.

3) Plasmando un sentimiento y enlazar después con una descripción más amplia.

Desde hacía mucho tiempo Nely deseaba hablar con las manos. Ella siempre oyó y habló sin ninguna dificultad, no así su hermana, silenciosa de nacimiento; por eso, le acucia la necesidad de comunicarse con otros niños como su hermana, a la que perdió antes de que sus manos supieran decir palabras, aunque de algún modo ya le hablaban en un lenguaje de caricias.

4) A través de un hecho sorpresivo.

“¡Cómo deseé este momento!”, se dijo Nely, y salió corriendo buscando la frescura en el rostro. “¡Al fin lo he conseguido!”

5) Con una frase breve que contenga información puntual, ir agregando datos y finalizar el largo párrafo inicial con una breve frase que indica la primera acción.

Nely se detuvo frente al edificio y suspiró. Durante el tiempo que permaneció inmóvil sin atreverse a atravesar la entrada principal, se le deslizaron por la cabeza multitud de recuerdos antiguos: la imposibilidad de hablar con Rita, lo poco que disfrutó de ella, cómo se fue de su lado para siempre sin haber podido ser confidentes, y en las noches cuando dormía, se la quedaba mirando, velando su sueño y entonces le contaba historias que inventaba. Nely siempre deseó este momento; era consciente del paso tan importante que iba a dar en su vida, y eso mismo la tenía paralizada frente a un enorme edificio silencioso, lejos del resto de la familia, de Rita, y temió no ser capaz. Un pequeño balón llegado a sus pies la hizo reaccionar.

6) Hablando a una segunda persona.

Querida Rita, sé que no estás, y aunque estuvieras no podrías leer estas líneas, pero me voy de aquí más segura si te hago saber que esta nueva etapa que comienzo es en tu memoria. Mi pequeña Rita, cuanto te quiero.

7) Narrando una acción colectiva en un largo párrafo.

Creyó que tras esos muros todo iba a ser silencio, y cuál fue su sorpresa cuando descubrió un bullicioso mundo infantil, lleno de juegos, bromas, risas, nada que ver con la inmovilidad que guardaba en su memoria de Rita, tan callada, tan quieta, sin sonrisa, sólo una tímida mueca de confort cuando ella le acaricia el pelo y las manos, o la besaba las pálidas mejillas; cómo deseó siempre que Rita hubiera sido distinta, o al menos, como todos los niños que ahora se agrupaban ante ella, curiosos, examinándola de arriba abajo, con sus caritas risueñas y sus muecas maliciosas de aprobación o de todo lo contrario. El primer encuentro con los alumnos que durante el curso iban a ser su responsabilidad la hizo crecer de repente.

8) Haciendo referencia especial a un lugar.

“Temía Nely que la gran ciudad le abrumara. Ella procedía de un lugar pequeño, en donde todos se conocían. Allí, tras la promesa que le hizo a Rita aún cuando ella no lo supiera, se preparó con ayuda del viejo maestro y muchos libros para poder comunicarse con niños como Rita. En las tardes de calor, el maestro y ella se iban al parque y, acompañados por el trino de los pájaros, emprendían una conversación con las manos, cada vez más ágil, cada vez más intensa; se atrevían a debatir cualquier tema con el fin último de que Nely adquiriera la destreza suficiente para conseguir ser educadora en un colegio especial.

9) Haciendo referencia al futuro.

Tenía la certeza de que una vez que estuviera en su puesto de trabajo, o mejor dicho, ejerciendo su vocación, se sentiría bien y acabaría con los fantasmas que la acosaban. Estaba tan segura, que cuando llegó ante el inmenso colegio se quedó paralizada, y hubo de ser un pequeño balón el que la sacara del absorto. “Cuando esté dentro, habré alcanzado la felicidad”, se animó.

10) Prometiendo un suceso y no dar más que algunos pequeños detalles del mismo.

Cuando al fin se vio en la calle con todo el grupo de alumnos,  no pudo por menos que echarse a llorar.

Y dicho todo esto, ahora que conocemos un poco más a Nely y a Rita, le digo a María que no pierda de vista lo que vengo insistiendo desde líneas anteriores, que debe atrapar al lector desde la primera línea, que no debe empezar con detalles sin  importancia que luego no le sirvan para nada, que debe olvidarse de hacer una descripción del personaje nada más empezar el relato, y que el tono emocional debe introducirlo desde el principio.

Nota: Si quieres saber más sobre Nunca el silencio habló tanto (@ Pilar del Campo Puerta)  lee el próximo post  Cómo finalizar un relato.

CONSEJO: Antes de iniciar un relato de cualquiera de estas maneras hay que tener muy en cuenta cómo se va a desarrollar la historia y qué es lo que se quiere contar.




¡Espero que te haya gustado! Continuará...

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